martes, 30 de septiembre de 2014

Dejando las adiciones, enfrentando el dolor

A día de hoy, miro atrás y soy consciente de las mil y una maneras que he utilizado para intentar compensar el dolor.

He utilizado las compras compulsivas de ropa, las dependencias afectivas, los viajes, mil y una terapias y cursos de crecimiento personal... como distracción para no escuchar-me, para no mirar hacia adentro. Siempre he tenido la sensación de que algo "no andaba bien en mi" .

Siento que toco fondo, que ya no quedan más pasadizos en los que refugiarse, ni más excusas que creerse. No hay ninguna respuesta fuera que calme mi vacío, nada, ni nadie.

He pasado la fase de, ya se pasará...conozco las crisis, no es la primera, pero he sido testigo como cada vez eran más seguidas y más intensas, como si fuese un globo que se hincha y se hincha hasta reventar.

Cuando me miro por dentro, siento vacío y abandono, es como si me lo mereciera... es un dolor que procede del pasado y con el cual me identifico, lo asumo en forma de culpa e indignidad, y eso me parte por dentro y me aterra, porque ese pensamiento de indignidad me mantiene totalmente alejada de la posibilidad de ser amada por mi. Mientras me crea ese pensamiento, mientras lo viva como una realidad, no habrá lugar para el amor dentro de mi corazón.

Es donde estoy, también sé que pasará, porque yo ya no deseo huir. Le planto cara y dejo que me bombardee...hasta que el mismo vaya perdiendo intensidad y se convierta en un recuerdo, en algo que deje atrás.

Ahora mismo me cuesta todo, levantarme, cocinar, caminar, hablar... La compañía de mi marido y nuestros gatos, el refugio de nuestro hogar, algún que otro baño caliente y algún pequeño esfuerzo que me cuesta una inmensidad es lo poco que me reconforta.

Pero también sé que sólo dejando que fluya el dolor, ello mismo prodrá transformarse en algo nuevo.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Desechando nuestras creencias, viviendo en el ahora

He tardado mucho tiempo en darme cuenta que no es la muerte lo que en verdad nos asusta, sino la vida. Nos pasamos la vida buscando un sentido, algo que nos haga sentir felices, plenos, un instante de felicidad, y es gracioso, porque lo que buscamos fuera, sólo se encuentra dentro. Hasta aquí nada de lo que os cuento os sonará como nuevo, cuantas veces hemos escuchado estas frases que nos repetimos unos a otros como loros? Algo de esas frases nos llega, como si fuera un pequeña pista que algún detective nos va dejando para que vayamos descifrando un misterio, como si de un juego se tratase.

Y de eso se trata la vida, de un juego, de vivirlo. Si no estamos participando en él, nos perdemos las pistas, nos perdemos el misterio, nos perdemos la emoción. Imaginemos que jugamos al monopoli, si no estamos presentes en el momento en el que el juego se está desarrollando, nos parecerá aburrido, un rollo y sólo querremos pasar a lo siguiente, salir a la calle, a trabajar...cualquier cosa en lo que depositemos la esperanza de encontrar aquello que anhelamos. sin embargo si nos metemos en el juego...las horas se nos pueden pasar sin darnos cuenta perderemos la noción del tiempo y habremos disfrutado de cada segundo, de cada emoción, de lo que sucede estando presente.

Y porque no conseguimos estar presentes? eso dependerá de los pensamientos que cada uno tenga en su cabeza...pensamientos de los que no somos conscientes..que van y que vienen a los que nos hemos acostumbrado como al respirar, a los que no prestamos atención...pero que nos condicionan, nos machacan...yo lo llamo basura. Si los observamos, podemos descubrir lo que nos condicionan, "este juego es una mierda" "esto es una pérdida de tiempo" "debería trabajar y no perder el tiempo con chorradas...esto es para niños..." Y si vaciáramos esos pensamientos? o mejor, los escuharamos...los observaramos....?

Los pensamientos están basados en hechos del pasado, cosas que vivimos, experiencias, cosas que nos dijeron...y de las que no somos conscientes..y que nos condicionan, privándonos de la libertad de ser, de vivir, aquí.

Si alguien en el pasado te dijo que eras fea...y aquello te hirió, no podrás sentirte bella mientras no estés presente, mientras no puedas percibirte ahora, por que esa idea estará ocupando toda la forma de verte a ti misma.

Si quieres cambiar tu vida, revisa tus creencias, tus ideas...observalas...y experimenta cosas nuevas, rompe tus propias barreras mentales, tus propios límites!

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Tocando el vacío

Es curioso que comenzara este blog titulándolo soy mamá consciente y que la crisis en la que me encuentro inmersa me halla llevado a sentir la necesidad, vergüenza de cambiar el título.

Me siento vacía. Vacía de mí, miro hacia adentro y no hay nada. Me doy cuenta que es una sensación de la que llevo escapando casi toda mi vida. La he llenado de deporte, de gastar en exceso, de dependencia emocional...y me siento como un yonky al que han quitado la droga y no puede soportar el vacío y el dolor.

Es como si el vientre se te retorciese y el dolor de tu corazón fuera a romperte el pecho.

No hay ya nada, ni nadie a quien recurrir, y entonces surge el impulso de correr, pero ya no sabes hacía donde. Has probado vivir en diferentes lugares, has probado cientos de cursos y terapias milagrosas durante más de una década, viajes de ensueño con tu pareja, algún viaje sola...te has llenado de todo lo que el exterior podría proporcionarte, y no entiendes como puedes sentir esto.

Por supuesto he vivido la hipocondría que me ha llevado varias veces a urgencias este año pensando que tenía un cáncer galopante o alguna enfermedad rara de estas que están de moda.

Después de muchos ataques de pánico en plena noche, angustia mitigada a veces con alguna pastilla de orfidal, me voy dando cuenta que no soy yo la que está muriendo, si no mi personalidad, la que me he creado. La buena noticia es que me doy cuenta que no soy quién creía ser, y este darse cuenta es un consuelo para la ansiedad, pero entonces llega la gran pregunta " Y entonces quien soy" No lo sé.

Miro al futuro y no veo nada, no tengo ni idea que va a ser de mi. Me siento en casa cuando entro por la puerta de mi hogar y los gatos y mi marido salen a recibirme. Me siento en paz y me siento profundamente amada.

Y ultimamente vengo sintiendo la necesidad de ofrecer más de mí al mundo. Trabajo en una multinacional de estas que abundan en las que te dejas cortar las alas por un sueldo medio digno y un puñado de incentivos que tratan de hacerte creer que les importas, ya sabéis seguro médico, plan de pensiones... Salario emocional lo llaman en mi empresa.

No terminé la carrera, ni sé idiomas, pero sé que el profundo compromiso con la busqueda de mí durante todos estos años puede servir a otros como compañía en su proceso. Yo tampoco he estado sola, he tenido la amorosa contenedora presencia de mi compañero del alma y también la de mis grandes amigos que me han sujetado la mano cuando ni ellos mismos comprendían lo que estaba viviendo. Sin olvidarme de los gatos que han pasado por mi vida, mis angeles en la tierra.

Siento que quiero ofrecer al mundo lo que soy, ser útil a los demás, pero no sé como lo quiero, y a veces ese vacío del que os he hablado se llena de miedos.

Necesito del contacto íntimo y profundo pero no puedo mantener esa intensidad por largo rato sin huir despavorida a refugiarme en mi casa. Puedo darte el mundo entero en mi mirada y retirártela al instante siguiente. Me aterra sentirme amada y sentir esa extraña sensación de trascendencia, de unidad.

Así que no sé como ingeniármelas para poder ofrecer al mundo parte de lo que soy y a la vez ser compasiva conmigo misma y no juzgar mis retiradas como fracasos o huidas...

Así que ando dándole vueltas a como podría ser ese ofrecerme al mundo sin morir en el intento. La mente es dúal y yo me he manejado en esa dualidad gran parte de mi vida para no moverme de donde estaba. TODO O NADA. O lo das todo, o ni sacas la patita.

La pregunta que me hago es como podría comenzar a caminar por este nuevo sendero? Sin expectativas, sin proyecciones ni visiones futuristas, tan sólo este paso, el presente? y hacerme cargo de todo lo que vaya sintiendo y necesite?